MAXIMILIAN ROCKATANSKY

ODA A MI GATO Y A UN EMBARAZO

MAXIMILIAN ROCKATANSKY

Desde los bigotes a la cola,

pompón de amapola.

Terciopelo fino, limpio y abundante.

Garras afiladas a herida abierta,

y almohadillas de caricias infinitas.

Gato.

En mi profundo egoísmo,

agradezco a la persona que te abandonó,

por ponerte en mi camino.

Gato.

Y ahí estás, dueño y señor de todo mi espacio.

Pantera negra,

desde las puntas de las orejas.

Ojos  infinitos, beso áspero.

Cuatro patas, elegantemente colocadas, sobre mi almohada.

Guardián de las habitaciones vacías

y mi sombra de noche y de día.

Fiera indomable, en tu fuero interno, que intentas demostrar respeto.

Pero en tus largas siestas, te veo.

Tan bonito, tan ajeno.

Que meto mi cabeza entre tus zarpas, a sabiendas de que igual me engañas

y respiro de tu hocico esperando con ansia ése gruñidito.

Mi corazón se desboca,

y te abraza, y te agarra y te besa,

hasta que con una pata intentas tu defensa.

Tu hermana viene de camino,

y por el sonido que emite tu vientre,

ya os entendéis perfectamente.

¿Qué os decís? 

¿Acaso no es conveniente?

…y ahora, ¿qué? -me pregunta sinvergüenza. -¿Qué harás con el gato?

Amarlo, amarlo y amarlo.

ABÁIGAR

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