Fotografía & Exposiciones

Destruyendo al Fénix

Todas las cosas buenas empiezan con el nombre de Marian Puertas. Artista y poeta de la imagen, amiga, trasgresora y feminista. Lo tiene todo, hasta buen carácter. Por ver sus coloretes, mueves el mundo. Ella fue mi primer contacto con la realidad de Bellas Artes, la que me enseñó a liarme los cigarros, la que me dio el empujón para salir de mi zona de confort. Fue la responsable de las decisiones más drásticas que he tomado en mi vida y se lo agradezco. Fardo de amiga, si, porque hay mucho que admirar de aquellas mujeres que hacen tribu, que se ríen con la carcajada más sincera, que quieren cambiar el mundo, mientras sonriendo dicen: te quiero.

Con ella empieza esta puta locura de sesión fotográfica, que años más tarde, sigue dando guerra entre exposiciones en museos y metros de Bilbao.

«Destruyendo al Fénix» nace para quedarse con todos nosotros, cuando te pregunta:

 

Si nadie te hubiese adoctrinado según tu género, desde que naciste, ¿quién hubieras sido realmente?

Destruyendo al Fénix

 

Destruyendo al Fénix

 

Vitoria-Gasteiz y Bilbao se unen para iniciar un proyecto conjunto de la mano de Andrea Abáigar y Marian Puertas.

Artistas ambas en el campo de la imagen y el significado, se plantean un proyecto único que desmonta el concepto clásico de género, que distinguía lo “heterosexual” socialmente aceptado (straight) de lo “anómalo” (queer), la Teoría Queer afirma que todas las identidades sociales son igualmente anómalas.

Con ello pretendemos deconstruir las identidades fijas, binarias de masculino, femenino. 

Abordamos este trabajo desde el feminismo y usamos como referentes a fotógrafas/os que a través de la imagen ahondan en estos mismos aspectos, haciendo una nueva lectura de lo que se adscribe como femenino y masculino.

Este proyecto se queda incompleto si no fuese por Eli Urkiola y Jose Ruiz Miguel que mostraron su experiencia en el mundo del maquillaje abordando el trabajo desde la misma teoría y rompiendo con los standares de belleza acostumbrados.

El proyecto se divide en tres conceptos:

– El género como algo qué exagerar, jugar, reírse. Teatralizando lo que se da por hecho respecto a la feminidad.

– El punto de vista crítico, que genera duda. Las fotografías a modelos que eligen mirar a la cámara sin un concepto cerrado de su propio género y lo que mostrar.

– El género, algo totalmente en cuestión, una construcción desde 0, un lienzo en blanco desde el que operar.

Con ello pretendemos de-construir las identidades fijas, binarias de masculino, femenino.

Consideramos que todas las categorías género son construidas socialmente, con lo que realizar una revisión a esas categorías nos permite producir belleza desde lo abyecto, producir imagen de cuerpos reales desde la autenticidad de lo no impuesto.

 

 

Para Butler, tanto la sexualidad canónica, hegemónica, como la transgresora, “ininteligible”, se construyen mediante la performatividad, es decir, por medio de la repetición ritualizada (iteración) de actos de habla y de todo un repertorio de gestos corporales que obedecen a un estilo relacionado con uno de los dos géneros culturales.
Esta repetición ritualizada no es opcional, sino que se basa en un discurso regulativo, una exigencia constante del entorno, encaminada a “producir aquellos fenómenos que regulan y constriñen” la conducta en relación con la identidad sexual. Cuando se produce el resultado esperado, tenemos un género y una sexualidad culturalmente considerados congruentes con el sexo del sujeto.

 

 

FEMINIDAD Y MASCULINIDAD, DOS POLOS DE ADOCTRINAMIENTO MASIVO

Comenzamos este proyecto fotográfico llenas de dudas.

Sin querer caer en lo simplemente anecdótico, empezamos un debate intentando contestarnos a todas esas preguntas desde el punto de vista feminista y Queer.

Contamos con la presencia de mujeres y hombres, que nos prestan sus cuerpos y sus mentes, como seres con historia propia e independiente, el debate se extiende a las experiencias propias de género, creando una mesa redonda de diferentes puntos de vista, la problemática existente, las malas experiencias y las posibles soluciones. Exponiendo en el acto fotográfico su propia idea de lo que es masculino, femenino, sobre lo que es ser mujer/hombre y su representación y como mostrarlo.

Por lo que iniciamos el proyecto haciendo de las modelos nuestra respuesta, ya que las personas siempre amplían cualquier intención que se pueda tener antes de realizar un proyecto. Y en este caso eran parte fundamental.

La fotografía como una ventana desde donde se refleja una realidad, se crea, se construye. Nuestro trabajo consiste en reflejar otras realidades, más cercanas de lo que parece a simple vista. Y los géneros, que separan, que meten en cajas lo que cada una y cada uno somos, nos ofrecen un espacio de trabajo infinito.

Después de haber desarrollado esta primera parte del trabajo, nos dimos cuenta de que habíamos trabajado el género desde la exageración, desde la duda, potenciando cada modelo su propia idea de lo que significa ser mujer o ser hombre para ellas mismas, para ellos mismos, sin buscar algo que no existe, sino potenciando las propias dudas, las propias sensaciones que respecto al género tenemos cada una.

“Destruyendo al Fénix” es un proyecto fotográfico inacabado.

Si queréis ver lo que salió en prensa, pinchad aquí.

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