Poesía & Letras

Mujer · Carta a mi hija

Ni sexo débil,

ni niña guapa,

ni mira que te follaba.

 

Que ningún hombre te toque sin tu consentimiento.

Que no te susurren al oído

palabras de burrico,

porque creen que así te hacen princesa.

 

Que no te suelten el sujetador en clase,

ni en la calle, ni de fiesta.

Ni te persigan hasta el portal de casa

llevándote el susto a la cama.

Que no te metan la mano por debajo de la falta.

 

Por las diosas que no me entere que sufres

porque haya hombres que se crean que tienen

el poder en su puta verga.

 

Que muero y mato

si se cree algún macho

que si quieren, pueden.

Ya no somos esas mujeres que callamos ante tal ofensa.

Muchas somos las acosadas, las violadas

y las que hemos estado indefensas.

 

Serás valkiria,

junto a tus amigas.

Serás libre y risueña,

sabiendo que hay personas malas y buenas.

 

El machisimo es una mala hierba

que hay que quemar para que no crezca.

Serás mujer,

inteligente y bella,

a la que ningún hombre malo

se suba a tu chepa.

 

Ahora te miramos, pequeña,

tu padre y yo,

sin saber la solución ante el problema

de una justicia enferma.

 

¿Cómo podemos defenderte ante tal vergüenza?

Hablando, confiando y dándote todas las respuestas.

Que no son todos malos

ni están en el mismo saco,

pero al que se le vaya l amano,

se la cortas al muy tirano.

 

Esta lacra hay que erradicar

con educación, cultura y respeto.

Y si alguien no lo entiende,

que tenga cuidado, que le meto.

ABÁIGAR

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